¿Por qué es necesario reponer los dientes perdidos?
El ser humano ha prolongado mucho sus años de vida y la medicina ha mejorado la calidad de vida de las personas mayores.
Uno de los factores más importantes de esta mejor calidad de vida es el mantenimiento de la dentición en buenas condiciones de salud y función.
Las caries, los traumatismos o la enfermedad periodontal, son causas que pueden dar lugar a pérdida de dientes.
La falta de un diente supone el deterioro progresivo del resto de las piezas, dejando un hueco que permite el movimiento de los dientes que rodean el espacio edéntulo.
Los dientes vecinos y los dientes de la arcada contraria se desplacen hacia él, por la pérdida de puntos de contacto. Eso origina una desestructuración de todo el aparato funcional masticatorio, con repercusiones estéticas y funcionales.
Al inclinarse una pieza hacia el hueco que se ha creado se produce una inflamación de la encía separándose del diente y formando una bolsa en la que se acumula comida y bacterias, que a largo plazo hacen que pueda perderse la pieza inclinada.
También ocurre que el paciente comienza a masticar por el otro lado desencadenando un desgaste dental exagerado en la zona donde mastica, así como una alteración de la articulación temporomandibular (de la musculatura y articulación de la boca) provocando dolor muscular, dolores de cabeza, de oído…
Por ello siempre que se pueda recomendaremos no extraer la pieza dental recurriendo a diferentes métodos y técnicas que hoy en día dispone la Odontología moderna.
Aún así, sigue habiendo innumerables casos en los que estás técnicas no son posibles y es necesario realizar la extracción dental.
En estos casos es fundamental reponer los dientes que faltan en la boca para mantener una correcta salud bucodental. Cuando reponemos un diente perdido:
•Restablecemos la estética.
•Restablecemos la función masticatoria.
•Preservamos los componentes del todo el sistema bucodental: articulación, músculos, estructuras periodontales y tejidos óseos y mucosos.
•Mejora la salud general porque mejora la alimentación y la digestión.